20 marzo 2008


Volvió a sonar esta mañana. Cómo le odio. Ese maldito cacharrito que me despierta cuando quiero seguir durmiendo. ¿Vosotros también lo detestáis?
Es un pesado de cuidado. Me lamento cada día de haberlo comprado porque sigue sonando y sonando hasta que cedo a su deseo.
Aunque si lo pienso mejor... fui yo quien puso la hora la noche anterior...
Y lo sigo haciendo antes de irme a acostar confiando en que a la mañana siguiente no me caiga tan mal ese aparato y no lo tira lejos de mí.
Pero inusualmente... sigue sonando el muy asqueroso...
Está claro, me caen mal los despertadores pero no podríamos vivir sin ellos.
Pero aquí se hablaba de relojes ¿no? Conozco a una persona realmente obsesionada con ellos, no realmente con el reloj en sí sino con el tiempo, con la hora que es en cada momento.
Si hubiera que elegir la frase que más repite sería ¿qué hora es? ¿tienes hora?
Hay veces que dan ganas de llevarle el maldito despertador a clase para que tenga uno de una vez pero nunca lo hago porque yo lo necesito más.
Sino... no me despertaría cada mañana

3 comentarios:

kote dijo...

hola, no te conozco pero buscando un cuadro de pintura sobre un reloj en la web encontre este blog, me parece super original tu tematica,comparto tus ideas, y por lo demas muy buena fotografia, la de los cuadernos. bueno saludos


bye

A. dijo...

Comparto tu opinión. Siempre quejandonos e insultando a este trasto asqueroso y sin embargo cada noche lo programamos para que suene... jajaja


A.

Trabajar es humano dijo...

Maravilloso blog.

Queriamos pedir que visiten el nuestro, ya que es un proyecto que trata sobre los derechos humanos.

No esperamos un comentario, solo una visita :)

Cuanto mas se difunda el blog mas avanzara el proyecto gracias

http://www.inmablog08.blogspot.com/