14 febrero 2008

Mini-mini-mini-relato

Siempre me ha parecido algo bestia el estornudo de algunas personas, como las que se ven en este relato raro. Es como si aspiraras demasiado aire, pero luego tuvieras inexplicablemente rojo por tu estornudo sonoro... Normal, te mira demasiada gente.

Un hombre se agachó mientras sacaba con rapidez un pañuelo para limpiarse los mocos. Aspiró el aire, contemplando cómo su hija y su mujer se tapaban los oídos poco a poco.
—A... a... ¡Atchá!
La pronunciación era como “hacha”, pero añadiendo un atrevido acento en la segunda “a”. La mujer y la niña agacharon la cabeza, teniendo algo parecido a la vergüenza ajena. Algunas cabezas se habían dirigidos hacia ellos, y sus compañeras hacían ver que no le conocían de nada... para hacer ver que no le conocían de nada.
El hombre siguió su camino, engreído, sin darse cuenta de que la había cagado estrepitosamente.

Años más tarde...

Una adolescente de típicos rasgos españoles estornuda de buena mañana en su clase, hacia las nueve menos cuarto de la mañana mientras hace un examen de inglés. El estornudo no es tan fuerte como los de su padre, pero en el silencio sepulcral que hay éste parece un eco que rebota, y rebota...
—Salud —le responde alguien.
Salud es una manera más neutra de decir aquello, porque Jesús suena más religioso que otra cosa. Ella lo agradece con un gesto, y vuelve a entrar en el mundo misterioso del Past Simple y el Past Continuous, que le parece un auténtico rollazo porque ya se sabe aquello de memoria.

En la otra punta de la ciudad...


Una pobre estatua humana es alérgica al polen, y no puede evitar estornudar y estornudar, dejándose por el camino una nariz roja y la desilusión de algunos turistas. Harto, él (porque es un chico) se desmaquilla, se quita el disfraz y se deja la ropa de calle, mientras vuelve al metro junto con su pequeño atril, porque sabe que aquel día le ha ido fatal... y que es mejor volver a casa.
Ha sido la peor mañana de su vida.

Hipotéticamente...


El hombre seguirá estornudando tan fuerte como puede.
La adolescente no podrá evitar hacerlo casi todas las mañanas.
El chico-estatua se mudará de lugar de trabajo porque no podrá soportarlo más, o esperará a que el verano deshoje las hojas de sus árboles.

Así es la vida.

Extraño relato (más bien reflexión) de Misvan ^^

3 comentarios:

Yepetta dijo...

o.O
Qe extraño
xD pero mola...

hachá

Ladynere dijo...

¿el efecto mariposa de los estornudos?
;)

SemielfaMish dijo...

mi padre es muy bestia estornudamdo, aunque lo suyo es más un atchuaaaa, que un Atchá ^^