23 febrero 2008

La ventana era pequeña, apenas un círculo achatado de un cristal tan puro como irrompible.

A través de ella se perfilaban las sombras de un paisaje cautivador. Una montaña nevada en su cima, y por la que descendía un rió hasta la orilla de una playa muy amplia y de arena blanca.

Por la ventana también se divisaba un pequeño bosque, con altos pinos y arbustos bajos. Un bosque pintado de mil verdes diferentes.

No había nubes en el cielo, solo un sol que se ocultaba tras el mar, tiñendo de un atardecer ardiente aquel paisaje sin estación.

Que lastima no poder tocar la arena de la playa, el agua de aquel rio, ni las hojas de aquel bosque. Que lastima solo poder ver perfilada la montaña, tras una ventana de una habitación, cuya única puerta está cerrada.


Colaboración cortesía de Elmer.
La leyó, encantadísima, y la colgó Ladynere

1 comentarios:

Yepetta dijo...

otra, gracias *_*